¿Por qué?
Pregunto, por qué a algunos les es necesario reírse del otro, encontrar la paja en el ojo ajeno, la aguja en el pajar, la quinta pata al gato? ¿Por qué carajo les es necesario buscar referencia en el otro diferente para querer más o menos la propia vida?
Eso vos. Yo me río, pateo, puteo, y deseo que dejes de encontrar diversión o placer con el fustigamiento absurdo, o dedo en lo que creés llaga. El dedo en la llaga, me causa gracia tu dedo en lo que es llaga sólo para vos.
Vamos por pasos. ¿Qué si el otro tiene la vida más fácil que vos, o al menos ante tu lente?
Decime, qué te hace a vos, qué te hace repensar tu propio bucolismo, tu desgracia de bilis; por qué siempre mirás hacia arriba con desdén, la zorra y las uvas, pedazo de nabo?
Y ya que estás, explicame también por qué ese taxista cree tener derecho a tratar mal porque sí al tilingo de traje tres de la mañana que después de doce horas de laburo se mandó dos copas y quiso caminar por la costanera vacía hasta aeroparque un jueves... ¿Por qué siente dialéctica marxista malaprendida soy de abajo y por ende mejor y te puteo sólo porque estás ahí, volviendo de una disco de treinta mangos el trago... ¿Qué carajo sabrá cuánto laburo le cuesta al tilingo ese trago que paga porcentaje lo mismo que él su ginebra Bols de petaca? ¿O no es lo mismo? ¿O a él se la regalan? Y casi podría asegurar que ese mismo tachero después olvida la dialéctica frente a un piquete, o a una marcha justa pidiendo a gritos mano dura y represión. Eso no es dialéctica, eso es esquizofrenia, chantada, ombliguismo...
Me embalé. Mi viejo vive con dolor puto en el tuétano de todos sus huesos, todos, y se levanta, y labura, y me sonríe, yo le sonrío, y lo ayudo, y la paso como el culo también, y lo admiro más por como lo lleva. Y él, como tantos otros, no se pregunta por qué al resto del mundo no le duele, y también agradece que sea así. Porque el dolor compartido por muchos no es dolor dividido, es dolor multiplicado. Más dolor. Y pensar así no es hacer una alabanza del estoicismo, es entender que ante lo que se es impotente, no hay que detenerse.
Y al el pibe de la calle poxirrán que ya no tiene un carajo de dónde comparar te mira con resignación, porque ya no pelea, porque ya le chupa un huevo y no puede pensar abstracto, y vos le perdonás la cumbia porque viene de donde viene... aunque probablemente no sepas que ese otro flaco que va ahí está en otra completamente distinta a pesar de haber nacido en el mismo barrio, en la casita de al lado, y se le dio y se rompió para arreglarse de otro modo... por qué envidiar y desearle daño? No entiendo. ¿Por qué daño? ¿Te alivia algo?
Man, deseate un buen día, una buena tarde, una buena noche, deseate y hacétela. Inventátela. Mentite, armate, creete... pero por vos, en serio, no jodas. Pedí ayuda! O brindá ayuda, hay mil formas de laburar para los otros, de dar una mano sin gritarlo a los cuatro vientos. Y rezá si te gusta rezar, o salí a la calle a trotar para bajar la panza que te molesta, no socarronees mascullante al que está bien porque hace deporte. O disfrutá tu buzarda. Mejor investigá cómo encontrar oro en tu mina, o pergeñate el modo de hacerle pasar un mejor rato al que tenés a lo Amelie Poulain, o eso... no jodas. O pegate un tiro mejor. Nah, no da. No te lo pegues y doná el matagatos de tu abuelo al ejército de salvación, que esa balita de pólvora abotargada ya no va a disparar, y alguien podría pagar unos cuantos euros de más y alguien más podría salir beneficiado. Y podrías ser vos. Y qué si el beneficiado ahora no sos vos? ¿Te jode?
Ya te va a tocar, man, ya te va a tocar. Hacé las cosas lo mejor que puedas y disfrutá lo que viene. Causa y efecto, acción y reacción. Usá tu cabeza en hacerte bien a vos y al resto, no va destruir pluma afilada, basta de sufrimiento y cinismo, el fondo de un pozo es asidero para saltar y nada más.
Y sabé que haber trabajado desde los trece porque era la que había, a mí no me hace mejor tipo que si pudiera no haber trabajado hasta los veintiocho postgrado en Harvard. Y las cosas son así. Hay de todo en todas partes.
Ser de abajo no te hace mejor. Ser de arriba tampoco. Ser bueno te hace mejor, nabito.
Eso. Hacé las cosas lo mejor que puedas y pasala bien, haceme caso. Siempre alguien te lo va a agradecer, y si no te lo agradecen nunca aprendé a que no te importe. Demostrar tu ingenio cagándote de risa del afortunado que envidiás no te va a llevar a ningún lado. Porque sabés que en el fondo... esté parado donde esté parado, en el podio o varios metros por debajo de él, ese también tiene luces y sombras. Y si la sombra de aquél te parece pocacosa, irrisoria, fútil, banal o insoportablemente leve, bancatelá. Porque sos lo suficientemente inteligente para darte cuenta de que yo, Pablo, a veces la paso bien y a veces la paso como el orto. Y que mis demonios me morfan, y mis angelitos me hacen volar por las nubes. Pero no le debo nada a nadie. Y me tomo en joda lo que considero que debo, y me tomo en serio lo que considero que quiero.